Tener deudas puede hacer que ahorrar parezca imposible, seguramente te estás preguntando cómo ahorrar si tengo deudas.
Cada mes tienes que hacer frente a cuotas, facturas y otros gastos, y puede que después de pagarlo todo apenas quede dinero disponible.
Pero tener una deuda no significa necesariamente que tengas que olvidarte por completo del ahorro.
En algunos casos, contar con una pequeña cantidad disponible puede ayudarte a hacer frente a un imprevisto sin tener que recurrir de nuevo a una tarjeta o a otro préstamo. En otros, puede ser más importante utilizar el dinero disponible para reducir una deuda que te está costando mucho dinero.
Por eso, la pregunta no debería ser simplemente “¿debo ahorrar o pagar mis deudas?”.
Primero necesitas saber qué deuda tienes, cuánto te cuesta y qué margen tienes cada mes.
¿Se puede ahorrar aunque tengas deudas?
Sí, pero no existe una única respuesta que sirva para todo el mundo.
No es lo mismo tener una hipoteca con unas condiciones asumibles que tener una deuda de tarjeta de crédito con un coste elevado.
Tampoco es igual tener 5.000€ ahorrados que no tener ningún dinero disponible para afrontar un imprevisto.
Por eso, antes de decidir cuánto ahorrar, conviene mirar tres cosas:
- Qué deudas tienes y cuánto te cuestan.
- Cuánto dinero tienes disponible actualmente.
- Cuánto margen te queda cada mes después de pagar tus gastos.
Con estos datos podrás decidir qué parte de tu dinero debería ir al ahorro y cuál puede tener más sentido dedicar a reducir tus deudas.
Antes de ahorrar, conoce tus deudas
El primer paso es poner tus deudas sobre la mesa.
Haz una lista de todas ellas y apunta, como mínimo:
| Deuda | Dinero pendiente | Cuota mensual | Coste de la deuda |
|---|---|---|---|
| Préstamo | 3.000€ | 100€ | Según contrato |
| Tarjeta | 1.500€ | 75€ | Según contrato |
| Coche | 5.000€ | 150€ | Según contrato |
No necesitas hacer un análisis financiero complicado.
Lo importante es saber qué debes, cuánto pagas cada mes y qué coste tiene cada deuda.
Esto puede ayudarte a detectar qué deuda merece más atención.
No todas las deudas son iguales
Una de las cosas más importantes cuando quieres ahorrar teniendo deudas es no tratar todas las deudas de la misma manera.
Una deuda puede tener un coste relativamente bajo y estar perfectamente integrada en tu presupuesto.
Otra puede tener un coste mucho mayor y hacer que cada mes pagues una cantidad considerable en intereses.
Por eso, antes de decidir qué hacer con el dinero que puedes ahorrar, revisa las condiciones de tus deudas.
Las deudas caras merecen especial atención
Si tienes una deuda con un coste elevado, utilizar parte del dinero disponible para reducirla puede ser más interesante que acumular ahorro mientras esa deuda sigue generando costes.
Esto es especialmente importante si se trata de crédito revolving, determinadas tarjetas o préstamos con un coste elevado.
No obstante, tampoco conviene quedarse completamente sin dinero disponible.
Un imprevisto puede obligarte a volver a utilizar crédito y terminar creando un problema todavía mayor.
¿Deberías ahorrar o pagar primero las deudas?
La respuesta depende de tu situación.
Una forma sencilla de plantearlo es dividir el problema en tres situaciones.
Si no tienes ningún ahorro
Si no tienes absolutamente nada disponible, crear primero un pequeño colchón puede darte cierta protección frente a gastos inesperados.
No tiene que ser una gran cantidad.
Puede ser tu primer objetivo conseguir 100€, 300€, 500€ o la cantidad que tenga sentido para tu situación.
La finalidad no es acumular una gran cantidad de dinero mientras mantienes una deuda cara.
Es tener algo de margen para que una avería, una factura inesperada o cualquier otro gasto no te obligue automáticamente a pedir más dinero prestado.
Si ya tienes un pequeño colchón
Si ya tienes algo de dinero reservado, puedes valorar dedicar una mayor parte de tu capacidad mensual a reducir tus deudas.
Aquí cobra especial importancia el coste de cada deuda.
Una vez que tienes cierta protección, reducir una deuda cara puede ayudarte a mejorar tu situación financiera.
Si tienes un ahorro importante
Si ya tienes una cantidad considerable ahorrada, la decisión es diferente.
Puedes comparar el coste de tus deudas con las condiciones del dinero que tienes ahorrado y valorar qué opción tiene más sentido.
En este punto ya entran en juego otros factores, como la seguridad que quieres mantener, el tipo de deuda y tus objetivos.
Crea primero un pequeño colchón
Si tienes deudas y ningún ahorro, puede resultar tentador destinar absolutamente todo el dinero disponible a pagar la deuda.
El problema es que la vida sigue ocurriendo.
Puedes tener que pagar una reparación del coche, una avería en casa, una factura inesperada o cualquier otro gasto que no estaba previsto.
Si no tienes ningún dinero disponible, podrías terminar utilizando otra vez una tarjeta o solicitando un nuevo crédito.
Por eso, en determinadas situaciones puede tener sentido crear primero un pequeño colchón.
No estamos hablando todavía de construir un fondo de emergencia completo.
El objetivo inicial es simplemente conseguir algo de margen.
Por ejemplo:
Primer objetivo → 500€ disponibles para imprevistos.
Una vez conseguido, puedes concentrarte más en reducir las deudas.
La cantidad adecuada dependerá de tu situación y de la estabilidad de tus ingresos y gastos.
Decide cuánto puedes ahorrar mientras pagas tus deudas
No necesitas elegir entre ahorrar 0€ o ahorrar una cantidad enorme.
Puedes establecer una cantidad pequeña mientras sigues pagando tus cuotas.
Por ejemplo, imagina que después de todos tus gastos puedes disponer de 100€ al mes.
Podrías decidir:
- 30€ para ahorro.
- 70€ para reducir una deuda.
O, si tu situación lo permite:
- 20€ para ahorro.
- 80€ para la deuda.
No existe una proporción correcta para todo el mundo.
Lo importante es que la cantidad destinada al ahorro no haga que dejes de pagar tus obligaciones ni que tengas que volver a endeudarte.
¿Qué deuda deberías pagar primero?
Si tienes varias deudas, puede ser útil establecer prioridades.
Una opción habitual consiste en prestar especial atención a la deuda que tenga un coste más elevado, mientras mantienes al día las demás obligaciones.
Por ejemplo:
- Tarjeta de crédito con un coste elevado.
- Préstamo personal con un coste menor.
- Financiación de un vehículo con otras condiciones.
En este caso, puede tener sentido concentrar el dinero adicional en la deuda más cara, en lugar de repartir pequeñas cantidades entre todas.
Pero antes de realizar pagos extraordinarios conviene comprobar las condiciones del contrato, especialmente si existen comisiones o algún coste por amortización anticipada.
No dejes de pagar tus cuotas para poder ahorrar
Esto parece evidente, pero es importante dejarlo claro.
El ahorro no debería utilizarse como excusa para dejar de pagar una deuda.
Primero tienes que cumplir con tus obligaciones.
Después puedes decidir qué hacer con el dinero que realmente tienes disponible.
Por ejemplo, si tienes una cuota mensual de 150€, esos 150€ forman parte de tus gastos.
No deberías considerarlos dinero disponible para ahorrar.
Tu capacidad de ahorro es lo que queda después de cubrir tus gastos y obligaciones.
Automatiza una pequeña cantidad
Si has decidido que puedes ahorrar, aunque sean 20€ o 30€ al mes, automatizar esa cantidad puede ayudarte a mantener el hábito.
Puedes programar una transferencia para que se realice después de recibir tus ingresos.
De esta forma:
Ingresos → pago de gastos y obligaciones → ahorro → dinero disponible para el resto del mes.
La cantidad puede ser pequeña.
Lo importante es que sea compatible con tu presupuesto.
Si tus circunstancias cambian, puedes modificarla.
Puedes ver cómo hacerlo en nuestra guía: cómo automatizar el ahorro
¿Y si tienes una deuda pero también quieres ahorrar para un objetivo?
No todos los ahorros tienen la misma finalidad.
Puede que tengas una deuda y, al mismo tiempo, quieras guardar dinero para unas vacaciones, cambiar de coche o hacer una compra importante.
En estos casos conviene separar los objetivos.
Primero asegúrate de que puedes cubrir tus gastos y obligaciones.
Después puedes decidir cuánto margen existe para:
- Crear un colchón.
- Reducir deudas.
- Ahorrar para un objetivo concreto.
Si intentas conseguir todos los objetivos al mismo tiempo con una cantidad de dinero muy pequeña, probablemente avances muy despacio en todos ellos.
A veces es mejor establecer prioridades.
Qué hacer si tienes poco dinero y muchas deudas
Si tus ingresos apenas cubren tus gastos y además tienes varias deudas, ahorrar puede ser realmente difícil.
En esta situación, el problema no se soluciona simplemente diciendo que tienes que gastar menos.
Empieza por conocer tu situación:
1. Haz una lista de todas tus deudas.
2. Calcula cuánto pagas cada mes.
3. Revisa el coste de cada deuda.
4. Comprueba cuánto dinero te queda después de cubrir tus gastos.
5. Decide si necesitas crear primero un pequeño colchón.
6. Prioriza las deudas que más pueden perjudicarte.
Y si después de todo esto no tienes capacidad para ahorrar, no fuerces el ahorro.
Puede ser más importante estabilizar primero tu situación financiera.
Errores que conviene evitar al ahorrar con deudas
Quedarte sin ningún dinero disponible
Destinar absolutamente todo tu dinero a pagar deudas puede dejarte sin margen ante cualquier imprevisto.
Ahorrar mucho mientras mantienes una deuda muy cara
Si acumulas dinero mientras una deuda costosa sigue creciendo, puede que no estés utilizando de la mejor manera tu capacidad financiera.
Pedir otro préstamo para pagar tus gastos habituales
Si necesitas seguir utilizando crédito para llegar a final de mes, el problema va más allá de cuánto puedes ahorrar.
Primero necesitas recuperar el equilibrio entre ingresos y gastos.
Intentar pagar todas las deudas a la vez
Cuando tienes varias deudas, repartir cualquier cantidad adicional entre todas puede hacer más difícil ver avances.
Puede ser más útil establecer prioridades.
Compararte con personas que no tienen tus mismas deudas
Tu capacidad de ahorro depende de tu situación.
No tiene sentido comparar tu ahorro mensual con el de alguien que tiene otros ingresos, gastos u obligaciones.
Cómo ahorrar cuando tengo deudas: un ejemplo práctico
Imagina que tienes:
- 1.500€ de ingresos mensuales.
- 1.250€ de gastos y cuotas.
- 250€ disponibles.
- Una deuda de 3.000€.
- Ningún ahorro.
En lugar de intentar utilizar los 250€ para pagar la deuda desde el primer mes, podrías plantearte crear primero un pequeño colchón.
Por ejemplo, guardar 50€ al mes hasta alcanzar 300€.
Una vez conseguido ese objetivo, podrías dedicar una mayor parte de los 250€ mensuales a reducir la deuda.
No es una fórmula que tenga que aplicar todo el mundo. Es simplemente un ejemplo de cómo ahorro y reducción de deuda pueden formar parte del mismo plan, siempre que las cantidades sean compatibles con la situación económica de cada persona.
Cómo empezar hoy si tienes deudas
No necesitas solucionar todas tus deudas de golpe.
Puedes empezar haciendo algo mucho más sencillo.
Primero: apunta cuánto debes.
Después: calcula cuánto pagas cada mes.
A continuación: identifica qué deuda tiene el coste más elevado.
Y por último, decide qué cantidad puedes destinar al ahorro sin poner en riesgo tus pagos.
Si ahora mismo no tienes ningún ahorro, puedes establecer un primer objetivo pequeño.
Si ya tienes un colchón, quizá puedas concentrarte más en reducir tus deudas.
Lo importante es que tengas un plan y sepas por qué estás destinando cada euro a una cosa u otra.
Preguntas frecuentes sobre cómo ahorrar si tengo deudas
¿Es mejor ahorrar o pagar las deudas?
Depende del tipo de deuda, su coste y de si tienes algún ahorro disponible. Una deuda cara puede merecer una prioridad especial, pero quedarse completamente sin dinero también puede ser problemático.
¿Cuánto debería ahorrar si tengo deudas?
No existe una cantidad universal. Puede tener sentido empezar con una cantidad pequeña que puedas mantener mientras cumples tus obligaciones y trabajas para reducir tus deudas.
¿Debería tener un fondo de emergencia si tengo deudas?
En algunos casos, contar al menos con un pequeño colchón puede ayudarte a afrontar imprevistos sin tener que recurrir a más crédito. La cantidad necesaria dependerá de tu situación.
¿Puedo ahorrar 50€ al mes teniendo deudas?
Sí, siempre que esos 50€ estén dentro de tu capacidad real después de pagar tus gastos y obligaciones. Si no puedes permitirte esa cantidad, es mejor reducirla.
¿Qué hago si tengo varias deudas?
Mantén al día todas tus obligaciones y revisa el coste de cada deuda. Después puedes establecer una prioridad para decidir dónde destinar el dinero adicional.
¿Debería dejar de ahorrar hasta pagar todas mis deudas?
No necesariamente. Si no tienes ningún ahorro, un pequeño colchón puede ser útil para evitar que un imprevisto te obligue a volver a endeudarte. La decisión depende de tus deudas y de tu situación.
Ahorrar y pagar deudas pueden formar parte del mismo plan
Tener deudas no significa que tengas que renunciar para siempre al ahorro.
Pero tampoco significa que debas ahorrar a cualquier precio.
La clave está en encontrar el equilibrio entre tener algo de dinero disponible para imprevistos y reducir aquellas deudas que más pesan sobre tus finanzas.
Empieza por conocer tus números, establece prioridades y utiliza una cantidad de ahorro que realmente puedas permitirte.
Y si ahora mismo tu situación no te permite ahorrar, no pasa nada. El primer objetivo puede ser simplemente recuperar margen y evitar que las deudas sigan aumentando.
Una vez conseguido, podrás empezar a construir tus ahorros con más tranquilidad.
No se trata de ahorrar mucho. Se trata de conseguir que tu dinero empiece a trabajar a favor de tu situación financiera, en lugar de ir siempre detrás de ella.
