Ahorrar puede parecer imposible cuando el dinero apenas llega a final de mes.
Si después de pagar el alquiler o la hipoteca, las facturas, la comida y el resto de gastos apenas queda nada en la cuenta, escuchar que deberías ahorrar una parte importante de tus ingresos probablemente no te ayude demasiado.
Pero tener poco margen no significa que no puedas ahorrar.
Quizá no puedas guardar cientos de euros cada mes. Puede que al principio sean 10, 20 o 30 euros. La cantidad importa, pero también importa crear un sistema que puedas mantener.
En esta guía vamos a ver cómo ahorrar con poco dinero, dónde puedes encontrar margen cuando parece que no existe y qué hacer para que pequeñas cantidades puedan convertirse en un ahorro útil con el tiempo.
¿Se puede ahorrar cuando tienes pocos ingresos?
Sí, aunque hay una diferencia importante entre tener pocos ingresos y tener poco margen después de cubrir los gastos básicos.
Si tus ingresos son bajos pero tus gastos también lo son, quizá tengas cierta capacidad para ahorrar.
En cambio, si tus ingresos apenas cubren tus necesidades básicas, reducir gastos puede no ser suficiente. En ese caso, además de revisar tus gastos, puede ser necesario buscar formas de aumentar tus ingresos.
Por eso, el primer objetivo no debería ser conseguir ahorrar una cantidad concreta a toda costa.
Debería ser descubrir cuánto margen tienes realmente.
Y si ahora mismo el margen es de 10€, empezar por esos 10€ también cuenta.
Empieza sabiendo cuánto dinero tienes disponible
Antes de intentar ahorrar, necesitas saber qué ocurre con tu dinero cada mes.
No hace falta utilizar una aplicación complicada ni controlar cada céntimo durante meses. Para empezar, basta con hacer una lista sencilla.
Calcula tus ingresos mensuales
Apunta el dinero que entra normalmente en tu cuenta:
- Sueldo.
- Pensiones o prestaciones.
- Ingresos como autónomo.
- Otros ingresos habituales.
Si tus ingresos cambian de un mes a otro, puedes utilizar una cantidad aproximada o calcular una media de varios meses.
Separa tus gastos
Después, divide tus gastos en tres grupos:
Gastos necesarios: vivienda, suministros, alimentación, transporte, seguros…
Gastos variables: restaurantes, ocio, compras, ropa, entretenimiento…
Gastos ocasionales: reparaciones, regalos, vacaciones, determinados recibos o gastos que no aparecen todos los meses.
Esta última categoría es importante.
Un gasto que solo aparece una vez al año sigue siendo un gasto. Si no lo tienes en cuenta, puedes pensar que tienes más capacidad de ahorro de la que realmente tienes.
No intentes ahorrar una cantidad que no puedes mantener
Uno de los errores más habituales cuando alguien empieza a ahorrar es ponerse un objetivo demasiado alto.
Si después de pagar todos tus gastos puedes ahorrar 30€, intentar guardar 200€ todos los meses probablemente solo hará que tengas que sacar dinero de tus ahorros antes de terminar el mes.
Es preferible empezar con una cantidad pequeña que puedas mantener.
Por ejemplo:
| Ahorro mensual | Ahorro en un año |
|---|---|
| 10€ | 120€ |
| 20€ | 240€ |
| 30€ | 360€ |
| 50€ | 600€ |
| 75€ | 900€ |
No necesitas empezar por 100€ o 200€ para que el ahorro tenga sentido.
Empieza por una cantidad que encaje con tu realidad y podrás aumentarla cuando tengas más margen.
Si quieres calcular cuánto acumularías con una determinada cantidad mensual, puedes utilizar nuestra calculadora de ahorro.
Busca gastos que puedas reducir sin cambiar toda tu vida
Cuando tienes poco dinero, cada euro puede tener importancia.
Pero eso no significa que tengas que eliminar todo lo que te gusta.
El objetivo es encontrar aquellos gastos que puedes reducir sin hacer que tu presupuesto sea imposible de mantener.
Revisa tus gastos recurrentes
Los pequeños pagos que se repiten todos los meses pueden pasar desapercibidos.
Revisa, por ejemplo:
- Suscripciones que apenas utilizas.
- Servicios que puedes contratar por menos dinero.
- Comisiones bancarias.
- Seguros que puedes comparar.
- Tarifas de teléfono e internet.
- Aplicaciones o servicios digitales.
Reducir un gasto de 5€ al mes puede parecer poco, pero son 60€ al año.
Y si encuentras varios gastos similares, el resultado empieza a ser más interesante.
Presta atención a los pequeños gastos diarios
Un café, un desayuno fuera, un refresco, un pedido a domicilio o una compra impulsiva pueden parecer insignificantes por separado.
El problema aparece cuando se repiten constantemente.
No necesitas eliminar todos estos gastos. Puedes empezar simplemente por identificar cuáles se repiten más y decidir cuáles realmente merecen la pena para ti.
Compara antes de comprar
Cuando tienes poco margen, pagar de más por las compras habituales puede afectar bastante a tu presupuesto.
Comparar precios, aprovechar ofertas que realmente necesitas, cambiar alguna marca o planificar determinadas compras puede liberar algo de dinero sin necesidad de hacer grandes sacrificios.
No todo el ahorro tiene que salir de recortar gastos
Esta es una parte especialmente importante cuando tienes ingresos bajos.
Si ya has reducido tus gastos razonablemente y sigues sin tener margen, quizá el problema no esté en cuánto gastas.
Puede estar en cuánto dinero entra.
Buscar ingresos adicionales no siempre es fácil ni posible, pero algunas opciones pueden ser:
- Vender cosas que ya no utilizas.
- Realizar trabajos puntuales.
- Buscar alguna fuente de ingresos adicional compatible con tu situación.
- Aprovechar conocimientos o habilidades que puedas ofrecer.
- Destinar una parte de ingresos extraordinarios al ahorro.
No necesitas convertir esto en un segundo trabajo permanente.
Incluso un ingreso puntual puede servir para avanzar hacia un objetivo concreto.
Aprovecha los ingresos extraordinarios para avanzar
Cuando tienes poco margen mensual, los ingresos que no recibes habitualmente pueden darte una oportunidad para aumentar tus ahorros.
Por ejemplo:
- Una paga extraordinaria.
- Una devolución de dinero.
- Un regalo en efectivo.
- La venta de algo que ya no necesitas.
- Un ingreso puntual.
No significa que tengas que ahorrar el 100% de cualquier dinero extraordinario que recibas.
Puedes dividirlo.
Por ejemplo, si recibes 200€ inesperados, podrías decidir guardar 100€ y utilizar los otros 100€ para lo que necesites.
Lo importante es que una parte no desaparezca sin darte cuenta.
Automatiza incluso una cantidad pequeña
Ahorrar 20€ al mes puede parecer demasiado poco para preocuparte por automatizarlo.
Pero precisamente las cantidades pequeñas son fáciles de automatizar.
Puedes programar una transferencia automática justo después de recibir tus ingresos.
Por ejemplo:
Día de cobro → 20€ pasan automáticamente a tu cuenta de ahorro.
Así no tienes que acordarte todos los meses ni esperar a comprobar cuánto queda en la cuenta.
Si algún mes tu situación cambia, puedes modificar la cantidad.
Puedes leer más sobre este sistema en nuestro artículo cómo automatizar el ahorro.
¿Y si un mes no puedo ahorrar?
Puede ocurrir.
Un gasto inesperado, una factura más alta de lo habitual o cualquier otro problema puede hacer que un mes no tengas capacidad para ahorrar.
Eso no significa que hayas perdido el hábito.
Si normalmente guardas 30€ al mes y un mes no puedes hacerlo, simplemente retoma el ahorro cuando vuelvas a tener margen.
Y, sobre todo, no tiene sentido endeudarte para mantener una aportación al ahorro.
El ahorro tiene que ayudarte a mejorar tu situación económica, no convertirse en una obligación que te genere más problemas.
Ponle un objetivo al dinero que estás ahorrando
Ahorrar porque sí puede resultar difícil, especialmente cuando tienes poco margen.
Tener un objetivo concreto puede ayudarte a mantener la motivación.
Puede ser algo tan sencillo como:
- Conseguir tus primeros 100€.
- Llegar a 500€.
- Tener dinero para una reparación inesperada.
- Pagar unas vacaciones sin recurrir a crédito.
- Comprar algo que necesitas.
- Crear poco a poco un colchón financiero.
Además, dividir un objetivo grande en pequeñas cantidades hace que resulte más fácil visualizar el progreso.
Por ejemplo, si quieres conseguir 600€ y puedes ahorrar 50€ al mes, sabes que necesitas aproximadamente un año.
Puedes utilizar nuestra calculadora de ahorro para probar diferentes cantidades y plazos.
¿Qué hacer si realmente no te sobra nada?
Esta es probablemente la situación más complicada.
Si tus ingresos apenas cubren tus gastos básicos, quizá no exista un gasto evidente que puedas eliminar.
En ese caso, no deberías sentir que estás haciendo algo mal porque no consigues ahorrar.
Puedes empezar por tres frentes:
1. Revisar tus gastos básicos.
Comprueba si existe alguna posibilidad real de reducirlos, aunque sea ligeramente.
2. Buscar margen en los gastos variables.
No para eliminar todo el ocio, sino para encontrar aquellos gastos que puedes reducir sin que tu presupuesto resulte insoportable.
3. Intentar aumentar tus ingresos.
Aunque sea con una cantidad pequeña o de forma puntual.
Y mientras tanto, si consigues guardar aunque sean unos pocos euros, puedes hacerlo.
No existe una cantidad mínima que tengas que ahorrar para que empiece a contar.
Errores que conviene evitar cuando tienes poco dinero
Cuando el margen es pequeño, algunos errores pueden hacer que ahorrar resulte todavía más difícil.
Intentar ahorrar demasiado desde el principio
Un objetivo imposible suele terminar abandonándose.
Dejar el ahorro para final de mes
Si esperas a ver qué queda, es posible que no quede nada.
Obsesionarte con los pequeños gastos
Eliminar un café no solucionará un presupuesto en el que la vivienda se lleva una parte enorme de los ingresos.
Hay que mirar el conjunto.
Utilizar crédito para poder ahorrar
No tiene sentido mantener un ahorro mientras acumulas una deuda que genera intereses elevados.
Primero hay que entender la situación y priorizar las obligaciones más importantes.
Compararte con otras personas
Que otra persona pueda ahorrar 300€ al mes no significa que tú tengas que hacerlo.
Tu cantidad de ahorro tiene que estar relacionada con tus ingresos, tus gastos y tu situación.
Un ejemplo: ahorrar con un presupuesto ajustado
Imagina una persona que consigue ahorrar inicialmente solo 30€ al mes.
No parece una cantidad enorme.
Pero si mantiene ese ritmo:
- En 3 meses tendrá 90€.
- En 6 meses tendrá 180€.
- En 1 año tendrá 360€.
- En 2 años tendrá 720€.
Y si en algún momento consigue aumentar su ahorro a 50€ mensuales, podrá acelerar el proceso.
La idea no es que 30€ sean suficientes para cualquier situación.
La idea es que una cantidad pequeña puede ser un punto de partida.
Cómo empezar a ahorrar con poco dinero este mes
Si quieres empezar pero no sabes por dónde hacerlo, puedes simplificarlo mucho.
Esta semana:
1. Mira cuánto dinero entra.
2. Apunta tus gastos habituales.
3. Busca uno o dos gastos que puedas reducir.
4. Decide una cantidad pequeña que puedas ahorrar.
5. Sepárala en cuanto recibas tus ingresos.
Después, intenta mantener ese sistema durante unos meses antes de decidir si puedes aumentar la cantidad.
No necesitas cambiar todas tus finanzas de golpe.
Preguntas frecuentes sobre ahorrar con poco dinero
¿Cuánto puedo ahorrar si gano poco?
Depende de tus ingresos y de tus gastos. No existe una cantidad mínima o un porcentaje que tengas que alcanzar. Lo importante es calcular cuánto margen tienes realmente y establecer una cantidad que puedas mantener.
¿Merece la pena ahorrar solo 10 o 20 euros al mes?
Sí. Aunque la cantidad sea pequeña, puede ayudarte a crear el hábito y acumular un colchón con el tiempo. Además, puedes aumentar la cantidad cuando tu situación económica mejore.
¿Qué hago si no consigo ahorrar nada?
Primero revisa si realmente existe margen después de cubrir tus gastos. Si no lo hay, intenta reducir algún gasto o aumentar tus ingresos si es posible. Y no te endeudes simplemente para poder decir que has ahorrado.
¿Es mejor ahorrar una cantidad fija o un porcentaje?
Para alguien con ingresos ajustados, una cantidad fija puede resultar más sencilla porque permite saber exactamente cuánto dinero queda disponible cada mes. Si tus ingresos cambian mucho, puedes adaptar la cantidad.
¿Debería ahorrar aunque tenga deudas?
Depende del tipo de deuda y de tu situación. No todas las deudas tienen las mismas condiciones. En algunos casos puede ser útil mantener un pequeño colchón mientras se trabaja para reducir determinadas deudas, especialmente si un imprevisto podría obligarte a pedir más crédito.
Te puede ayudar más en este tema el artículo de cómo ahorrar si tengo deudas.
Empieza con poco, pero empieza con un sistema
Ahorrar con pocos ingresos no consiste en encontrar un truco que haga aparecer dinero donde no lo hay.
Consiste en conocer tu situación, encontrar el margen que realmente tienes y aprovecharlo de forma constante.
Puede que al principio solo puedas ahorrar una pequeña cantidad.
No pasa nada.
Lo importante es que esa cantidad sea realista, que puedas mantenerla y que puedas aumentarla cuando tu situación lo permita.
Porque ahorrar 20€ al mes no va a cambiar tus finanzas de un día para otro.
Pero aprender a separar esos 20€, mantener el hábito y aumentar poco a poco tu capacidad de ahorro sí puede convertirse en un cambio importante a largo plazo.
Empieza por lo que puedas.
